Preparacion: Este plato lo como siempre en verano, cuando voy a mi pueblo. Ya que cuando llueve mi padre se levante temprano para ir a cogerlos y para que yo me los coma. Pero quien no tenga ganas de madrugar para ir a cogerlos, puede ir al mercado y comprarlos. Es uno de mis platos preferidos. Muy importante: se limpian bien los caracoles hasta que no echen babas. El truco está en echar al agua sal y vinagre, ya que ayuda a limpiarlos. Más o menos 3 lavados. Una vez limpios se ponen a hervir (con el agua fría) con una hoja de laurel. Cuando el agua empieza a echar espuma, se sacan los caracoles y se lavan con agua caliente. Se tira el agua con la que se estaba hirviendo y se pone agua caliente de nuevo y se añanden los caracoles otra vez. Mientras, vamos haciendo el sofrito. Para ello, ponemos a calentar aceite y le echamos: el laurel en trocitos, el ajo y la cebolla picadita y la guindilla. Después, se añade el chorizo en rodajas y el jamón y el bacon en taquitos. Posteriormente, se añaden los caracoles al sofrito y se mezclan bien. Recomiendo comer los caracoles al día siguiente o al menos después de un buen rato de hacerlos. Ya que éstos han cogido más sabor.
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