Preparacion: Ponemos en una cazuela el vino tinto, el vinagre, cuatro granos de pimienta, una o dos zanahorias, unas ramitas de perejil, dos hojas de laurel y un ramito de romero. Cocemos suavemente durante unos 10 minutos, dejándolo enfriar a continuación. Cortamos la liebre en piezas sin cortar los huesos (cortando por las articulaciones) y colocamos en una cazuela de barro, agregando a continuación una copa de orujo de galicia y la anterior preparación fría, dejando la carne marinando durante 12 horas. Pasado ese tiempo vertemos en una cazuela el aceite de oliva y ponemos al fuego. Cuando estén bien caliente, se colocan las piezas de la liebre bien escurridas del marinado. Sofreímos a fuego vivo, bajando después el fuego, tapando el recipiente, como si estuviésemos asando. Cuando la carne esté bien dorada, añadimos el jamón troceado en taquitos, un diente de ajo y dos cebollas troceadas en brunoise (picado en cuadraditos pequeños). Sofreímos suavemente la cebolla, espolvoreamos dos cucharadas de harina hasta que ligue un poco la verdura. Añadimos 2 cazos del marinado inicial pasándolo por un colador, una copa de vino blanco y un vaso de agua y dejamos que hierva a fuego suave por espacio de 40 minutos como mínimo hasta 1 hora más o menos. Ponemos a punto de sal cuando la cocción está casi finalizada. Acompañamos de una guarnición de menestra de verduras.
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